ITV monárquica

El lunes era dado de alta el rey tras su enésima operación del pasado jueves 21, salía del “taller” como él dice. Esta noticia se suma a la cadena de vicisitudes dadas alrededor de la monarquía en los últimos tiempos y sus consiguientes repercusiones. Muchos opinan (irónicamente) que la casa del Rey está haciendo la mejor campaña de marketing que se pueda hacer a la causa republicana.

A los problemas motores del monarca debemos añadir otros acontecimientos, anecdóticos en algún caso, como el famoso tiro en el pie de Froilán mientras cazaba con su padre y, sobre todo, el escándalo del instituto Noos vinculado con gobiernos como el balear y el valenciano, que afectan directamente a su yerno. También, relacionado con éste último, se conocía que la sociedad Aizoon, cuya propiedad es compartida al 50% por los duques de Palma, defraudó entre 2007 y 2010 la ‘pequeña’ cifra de 281.000 €.

En este tiempo hemos visto como las injerencias de la fiscalia, encabezadas por Torres-Dulce con declaraciones en contra de una posible nueva impuitación de la infanta Cristina, no han cesado intentando deslegitimar la labor del juez instructor de la causa, José Castro. El mismo monarca que nos deleitó durante su discurso de nochebuena con la frase “la justicia es igual para todos”, no dudó en tirar de agenda para contratar los servicios de uno de los bufetes de abogados más potentes del panorama nacional.

Mientras tanto, los grupos mediáticos y acomodados de la sociedad española, los que conforman el ‘establishment’, parece que cuestionan pocas cosas acerca de la situación real de la monarquía en este país. Como mucho se habla de una posible abdicación en favor del heredero. Lo vimos con el anteproyecto de ley de transparencia, que en principio no iba a incluir a la Casa Real. También con el beneplácito de los dos grandes partidos de este país.

En cambio, algunos pensamos que estos tiempos de crisis suponen nuevas oportunidades de cambio de una realidad en ciertos aspectos obsoleta, anacrónica. Otros creerán que en la actual situación lo importante es recuperar la confianza de esos entes llamados ‘mercados’. Yo insisto en que no. Insisto, en que qué mejor ocasión que esta para pasarle revisión a este modelo de Estado nacido de la muerte de un dictador y unas instituciones oligárquicas herederas de este mismo. Considero que es hora de acabar con el falso mito que es, a mi entender, la Transición que culminó con la redacción y aprobación de la Constitución de 1978.

Quizá es el momento perfecto para construir un nuevo modelo de Estado, un nuevo orden económico que cuestione el sistema actualmente establecido. Una apertura de un proceso constituyente desde abajo, desde las bases ciudadanas, que cierre por completo cualquier vínculo existente con el régimen autoritario del que nació esta etapa “democrática” en el 78. Y para mí, un aspecto fundamental es que los ciudadanos encarnemos ese cambio, que haya una verdadera regeneración de nuestros representantes y que decidamos qué modelo de Estado queremos porque a mi entender el actual modelo, en cuya cúspide se encuentra la monarquía, hace aguas por varías vías y, si de un coche se tratase, no pasaría la ITV.

Related News

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Creative Commons Attribution-ShareAlike 3.0 Unported (CC BY-SA 3.0)

UA-55908739-1