Ideas de pueblo

Cada uno es de su padre, de su madre y de su pueblo. Aunque tu pueblo esté cruzando la acera, las realidades serán bastantes diferentes, el arraigo, los valores…, incluso aunque esté prácticamente absorbido por la gran urbe que es la ciudad, estas calles seguirán conservando esas características fundamentales en su gente. Pueblos grandes, pueblos pequeños, medianos, cerca de la ciudad, lejos… todos tienen un mayor o menor arraigo. Un sistema de valores y tradiciones que se debe comprender si se aspira a tener una actividad política en el ayuntamiento o fuera de éste. Hay una serie de ideas que considero claves entender y explotar si se aspira a tener actividad en la política local. Estas son solo algunas a destacar:

Arraigo

Es el sentimiento de pertenencia a un pueblo, a una tierra. A este sentimiento vienen ligados una serie de valores históricos que varían con cada municipio, incluso con cada barrio. El desafío de los grupos municipales pasa por saber fusionar los ideales que defienden con este arraigo, convencerlos que este sentimiento es el mismo que defiende su partido y que son ellos y, no los otros, los que encarnan este espíritu. Incluso es necesario un cierto “nacionalismo” local para arengar el voto y mantenerlo, remarcar los valores propios respecto al otro y su importancia dentro de la zona es clave, sobre todo para pueblos colindantes de características demográficas y económicas semejantes.

Modelo de elección personalísimo: aunque en las elecciones se vota una lista cerrada,  no  persona concreta, se asocia lista al nombre del candidato

En los pueblos medianos-pequeños buena parte de las posibilidades de éxito están basadas en el nombre del candidato, que sin leerlo, se asocie el nombre del candidato al partido. Esto plantea problemas a la hora de realizar las transiciones. Con un voto casi personalista, las siglas pierden relevancia en este sistema. El mejor ejemplo se dio en Marbella, años 90: Jesús Gil y su partido ‘Grupo Independiente Liberal’ (¿coincidencia de siglas y apellido?).

Actos del pueblo

Un pueblo viene marcado en buena parte por sus tradiciones. Ofrendas, procesiones, son actos destacados en los cuales gran parte del pueblo participa, pasacalles, Moros y Cristianos, semanas de fiesta y un largo etcétera de tradiciones propias de cada pueblo. Los partidos políticos con concejales y aspirantes suelen reunirse en estos actos en lugares visibles para el público, cerca del acto o de la entrada principal; incluso junto a su militancia como prueba de fuerza. El hecho de que se vea a los partidos en estos sitios y participando en el acto hace identificarlos con el pueblo, ver que éstos están con el pueblo y son del pueblo. Acudir unidos a éstos y resultando visibles es una estrategia que los grupos municipales suelen aplicar. Incluso van más allá y cuentan con la presencia de figuras políticas reconocibles a nivel provincial, autonómico e incluso estatal y europeo. A mayor rango tenga el invitado, ese partido tendrá más sensación de fuerza y relevancia. La notoriedad como una necesidad fundamental continuada, no solo en año electoral.

Savia vieja vs nueva

Un candidato es materialmente imposible que esté de forma perpetua, bien por ambición y llegar a un nivel de política superior, por cansancio o porque considera que su ciclo ha terminado; ha de prepararse un relevo en el puesto. Normalmente aquí existen dos grandes facciones que en debate interno deben decidir su candidato, la facción más continuista con el proyecto y aquella que aboga por un nuevo cambio y modelo. Sea como fuere, preparar una transición es una tarea ardua debido a la fuerza de la figura personal del candidato. El nuevo candidato debe seguir siendo reconocible a ojos de los votantes, que lo puedan relacionar con el pueblo y el partido, ver y reconocer un nivel de compromiso igual o superior que el anterior. La tarea del partido y del propio candidato saliente -excluyendo posibles rupturas internas- debe ser la de presentar a esta nueva persona como integrante del pueblo, persona que sabe y conoce las necesidades de éste, cercano, reconocible por la gente y con una imagen buena de él y de su familia y esto, incluso en las poblaciones más pequeñas resulta muy complejo. El nuevo candidato tiene una tarea complicada que es ganar el voto vecino por vecino y no solo al otro partido, también ofrecer motivos a la gente que siempre ha votado a este candidato elija también a su sucesor.

Barrios

Es muy difícil -improbable- que un pueblo sea homogéneo. Suele estar configurado por diferentes barrios, cada uno con necesidades y preferencias. En los barrios en que se divide el municipio habrá zonas que voten a unos y zonas que voten potencialmente a otros. Bromas, rencillas y recelos entre barrios son comunes, es por eso que, cada barrio debe verse representado y escuchado por aquella persona o partido que aspire al poder. Una buena forma, puede ser que en las listas puedan resultar fácilmente identificables y reconocibles gente de esos barrios. Para ello, en los carteles electorales se presenta la lista con diferentes fotos de sus miembros para tener una imagen gráfica de éstos y no simplemente el nombre. Debe comprenderse que cada barrio posee una idiosincrasia que lo diferencia del resto de la población y que tiene unas necesidades y ventajas diferentes de los demás.

Inmigración, su adaptación

En una sociedad donde la pirámide generacional tiende a ser invertida, el relevo generacional está cada vez más sustentado por la inmigración, su establecimiento y las nuevas generaciones. En la política podemos ver esto como potencial fuente de votos que, si se gestiona bien, puede recaer a beneficio propio. Obviamente cada grupo tendrá características, estructuras de pensamiento y tendencias a votar diferente, no se puede ser tratado como un colectivo único. A nivel local, es importante dedicar un enfoque de esta campaña al activismo, reunirse con  diferentes colectivos, entenderlos y poder ver su visión de forma que pueda favorecer la integración por parte de estos y rédito electoral por otra parte.

Zonas emblemáticas

Aunque parezca una perogrullada, un pueblo es reconocido por sus zonas más emblemáticas, aquellas que le hacen destacar del resto de población colindante, iglesias clásicas,  paisajes naturales… forman parte de la tarjeta de visita del pueblo, son lo primero que viene a la cabeza a alguien foráneo cuando se habla de un pueblo. Aunque parezca clásico, la lucha por la alcaldía pasa por la batalla de las zonas, aquella donde se discute quién es el que más cuidará y destacará estas zonas sobre los otros. Muy relacionada con las tradiciones y costumbres, son éstas las que conforman gran parte de la historia local, adquieren gran relevancia en el imaginario colectivo y sentimiento de pertenencia.

Posibles alcadables deben observar estas características, y explotar sus fortalezas para compensar debilidades en un mercado competitivo como es el electoral local, donde el voto suele estar ya definido y de volatilidad muy baja, sobre todo a mayor sea edad. Sin duda la inmigración y atraer nuevas generaciones es clave para el resultado electoral. De políticas de comunicación segmentadas hasta listas inclusivas por miembros notables de cada colectivo son ideas clave a tener en cuenta en unas elecciones a nivel local entre otras.

Por Fran Ferrer (Catarroja, 1993). Estudiante de Ciencias Políticas en la UV. Interesado en en zoología y flora política. Arenas multinivel, espacios de disputa y competencia electoral.

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