En el principio fue la pelota… y sólo ella.

No se puede realizar un intento de explicar la ola de protestas  en Brasil si no se entiende como un proceso sostenido en el tiempo, no como un evento aislado o puntual, que tiene sus raíces en relaciones históricas antagónicas con raíces muy profundas. Por tanto hay que entender la historia del fútbol, los cambios en la sociedad, ese sustrato político y social que conforma este vasto país.

El fútbol fue y sigue siendo usado por los medios de comunicación como sinónimo de éxito del país, representándose así una nación fuerte y cohesionada en contraposición a la inestabilidad política, económica y a las desigualdades sociales. Esta imagen asociada al carnaval refuerza aún más el exotismo de la cultura brasileña como si dichos elementos fueran a mejorar la falta de organización de las instituciones públicas y la pobreza que carcome la vida privada. De dicha forma se construye el mito de la nación que un día vengará el futuro.

Durante el régimen militar que gobernó el país de 1964 hasta 1985 se utilizó el fútbol para vender un proyecto de nación. La expresión ´´Patria de la Bota´´ reflejó el proceso de mitificación del fútbol y vendió el sueño de la ascensión social basada en el fútbol. Esto tuvo como consecuencia la creación de una relación autoritaria entre los clubes y el Estado, que se mantiene hasta hoy en día, basado en el cambio de favores. Actualmente lo que está cambiando son los socios siendo cambiado el Estado por empresas privadas. A principios del nuevo milenio, con la entrada de fondos privados se vislumbró la posibilidad de altos beneficios económicos pero a cambio de la imposición de la legislación establecida por  FIFA. Se puede afirmar que fue entonces cuando el fútbol se convirtió definitivamente en negocio.
Decía Iniesta que no entiende la causa de las protestas en Brasil al final y al cabo iba a celebrarse la Copa en el país del fútbol, que más alegría para celebrarlo. Brasil se parece a aquella vieja rica que un día decide hacerse un par de operaciones estéticas y cambiar tanto su imagen personal que aparenta ser una moza, capaz de enamorar y mostrar sus encantos a todo el mundo. Los preparativos para el mundial corresponden a los parches superficiales para mostrar en la escena internacional el potencial del país, para mostrar a aquella moza que en el fondo no lo es tanto, pero los brasileños siempre sabrán quien es su madre.
Los preparativos por un lado implican la pacificación y la limpieza de las favelas entre otros factores. Qué razón tenía Platón cuando nos decía que no nos dejemos engañar por la belleza del discurso, porque como todo el mundo sabe las palabras ocultan más de lo que muestran. La pacificación y limpieza se traducen en brutales asesinatos, en la ocupación militar de las favelas, en los desahucios de esa clase tan vulnerable de Brasil. Si son los desahucios de los aquellos que viven gracias a las migajas del gobierno, con la bolsa-familia que el gobierno da a cada familia por cada hijo con la condición de que éstos permanezcan en el sistema educativo obligatorio. La bolsa familia equivale a 30 euros mensualmente en un país donde vivir en las ciudades de São Paulo o Rio de Janeiro es más caro que residir en Nueva York, París, Roma o Londres.
En un tiempo récord, se estima que entre 150.000 y 170.000 personas han sido desalojadas de sus hogares. Barrios enteros desaparecieron para permitir la construcción de estadios y otras infraestructuras, tales como carreteras o aeropuertos. Por otra parte, el Mundial 2014 se está utilizando como una excusa para “renovar” sectores completos en las ciudades. Se está asentando así las bases de una nueva organización de la ciudad, aún más desigual si puede ser. brasil
El dinero proveniente de la Copa será resultado de la explotación. Los empleos generados por la Copa, principalmente en el sector de la construcción, son empleos caracterizados por condiciones pésimas de trabajo, salarios bajos y claramente una alta inestabilidad. No olvidemos otros tipos de ´´trabajos´´ que el evento creará como prostitución sexual en muchos casos infantil, y delitos relacionados con la venda de drogas. No nos engañemos, si alguien hará su agosto serán justamente los narcotraficantes, esos que supuestamente están en la cárcel encerrados temporalmente (mientras dure la Copa). Los beneficios claramente no serán para el país sino para la FIFA, ya que Brasil acabará con una montaña de deudas que afectará a los presupuestos sociales. Al final, serán los 50 millones de pobres que hay en Brasil quienes pagarán la Copa del Mundo.

Para asegurar todo el clima de aparente alegría la seguridad tanto pública ejercida por el gobierno brasileño como privada ofrecida por la FIFA actuará a sus anchas. En un país donde el cuerpo de seguridad es heredero de un sistema dictatorial la ley se impone más por intereses particulares que generales.

En cuanto a las manifestaciones, hay un acuerdo generalizado de situar el comienzo de la ola de protestas por el aumento en el valor del transporte; pero esto representa la punta visible del iceberg, que esconde e drama de la movilidad urbana. El aumento de la tarifa representa las jornadas deshumanas de trabajo, las condiciones desigualdad de vivienda, salud, educación, seguridad e acceso a la justicia. Se pone así de manifiesto algo que parece estructural: la desigualdad. Ante el clima descrito todo brasileño se plantea para que invertir para los preparativos de la Copa, en que escala de prioridades está la misma en comparación con los problemas diarios.

Justamente se protesta contra ese gobierno socialista que coopta entidades, domestica movimientos sociales, que desprecia la democracia y desincentiva la participación. Se critica ese gobierno que actual más como una empresa, invirtiendo en la compra de votos. Se protesta para que deje de existir esos dos Brasiles, uno de pobre y otro de ricos, uno que puede recurrir a los servicios privados y otro que tiene que usar los públicos, uno que vive en lujosos apartamento y otros en favelas. Si, se protesta contra una forma de hacer política, heredera del colonialismo. Y como todo el mundo ya sabe la Copa solo supone un retroceso por ese avance democrático que el pueblo pide. Pero las instituciones arcaicas no son capaces de responder a los demandas ciudadanas.

Pero todas estas críticas siempre han estado en el imaginario del pueblo brasileño. ¿Por qué hasta hace poco prácticamente no se hablaba nada? Las protestas en realidad se hicieron visibles y esa visibilidad corresponde más a fines políticos que sociales. ¿Qué mejor estrategia para los partidos en la oposición que criticar al partido actual? En un país donde los medios de comunicación están en manos de 12 familias que a la vez tienen relación con partidos de la oposición hacer campaña es muy fácil. El partido que está en oposición se ha adueñado de ese discurso de protesta, ha captado el malestar social y lo ha sabido usar a su favor. Pero más allá de la crítica el discurso es vacío, sin consistencia, sin presentar una agenda política coherente.

Es un país que pide a gritos cambios para dejar de ser aquel país que vive de apariencias para poder sobrevivir, porque al fin y al cabo fracasa por lo que deja o no deja ver. Ahora solo hace falta que esos gritos sean escuchados y no por élites que se apropian de discursos populares para acabar imponiendo su dictadura económica. Se quiere acabar con la reproducción de una estructura social y política heredera del colonialismo, se quiere acabar con ese Brasil tremendamente injusto, desigual, desorganizado, corrupto.

Desgraciadamente la Copa empezó y la mayoría de los brasileños verán el juego desde su casa o desde el bar de toda la vida al final y al cabo el fútbol pertenece al pueblo. Para aquellos miles de brasileños que se preguntan para que han servido las protestas Zola finalizaba su novela Germinal afirmando: ´´Los hombres empujaban, un ejército negro, vengador, que germinaba lentamente en los surcos, creciendo para la cosecha del siglo futuro, cuya germinación pronto haría estallar la tierra´´.

Por Andreea Tudorache

Estudiante del Doble Grado de Sociología y Ciencias Políticas y de la Administración Pública en la Universidad de Valencia. Actualmente estoy realizando una estancia de Programa Internacional en la Universidade Metodista de São Paulo,  Brasil.

Texto en portugués

Não é possivel fazer uma tentativa de explicar a onda de protestos no Brasil se não for entendida como um processo sustentado ao longo do tempo, e não como um evento isolado ou ocasional, que tem suas raízes nas relações antagônicas com profundas raízes históricas. Então você tem que entender a história do futebol, as mudanças na sociedade e aquele substrato político e social que compõe este vasto país.
O futebol foi e ainda é usado pela mídia como sinônimo de sucesso no país e representou uma nação forte e coesa, em oposição às desigualdades políticas, econômicas e sociais e a instabilidade. Esta imagem associada ao carnaval fortalece ainda mais o exotismo da cultura brasileira, como se esses elementos fossem a melhorar a falta de organização das instituições públicas e a pobreza da vida privada. Assim se contrui o mito da nação que um dia vingara o futuro.

Durante o regime militar que governou o país de 1964-1985 o futebol foi usado para vender um projeto nacional. O termo ”Nação da Bola ” reflete o processo de mitificação  do futebol e vendeu o sonho de ascensão social baseado no futebol. Isso resultou na criação de uma relação autoritária entre os clubes e o Estado, que permanece até hoje, com base na troca de favores.Atualmente o que está mudando são os parceiros sendo o Estado mudado por empresas privadas. No início do novo milênio, com a entrada de fundos privados se viu a possibilidade de benefícios econômicos elevados, porém com a imposição da lei estabelecida pela FIFA . Sem dúvida, foi então quando o futebol tornou-se definitivamente negócio.

Iniesta disse que não entende a causa dos protestos no Brasil, já que a Copa seria realizada no país do futebol, e que deveria existir mais alegria para comemorar. O Brasil parece àquela velha rica que um dia decide realizar varias cirurgias plásticas e mudar tanto a sua imagem pessoal, que parece ser uma menina, capaz de amar e mostrar seus encantos a todos. Os preparativos para a copa do  mundo correspondem a manchas superficias para  mostrar no cenário internacional o potencial do país, para mostrar que a menina que não é tão jovem, mas os brasileiros sempre saberão que é a sua mãe.

Os preparativos envolvem limpeza e pacificação das favelas entre outros fatores. Quanta razão Platão tinha quando disse não se deixe enganar pela beleza da expressão, porque, como toda a gente sabe as palavras escondem mais do que mostram. Pacificação e limpeza se traduzem em assassinatos brutais, na ocupação militar das favelas, no despejo desta classe vulnerável do Brasil. São os despejos das famílias que vivem com a bolsa-familia que o governo dá a cada família para cada criança com a condição de que eles permaneçam no sistema de ensino obrigatório. A bolsa família é igual a 30 euros mensais em um país onde viver nas cidades de São Paulo e Rio de Janeiro é mais caro do que se viver em Nova York, Paris, Roma ou Londres.

Em tempo recorde, um número estimado de 150.000 a 170.000 pessoas foram deslocadas de suas casas. Bairros inteiros desapareceram para permitir a construção de estádios e outras infraestruturas, como estradas e aeroportos. Além disso, a Copa do Mundo de 2014 está sendo usada como uma desculpa para “renovar” setores inteiros nas cidades. Então, é lançar as bases para uma nova organização da cidade, mas desigual se pode ser.

O dinheiro da Copa será o resultado de exploração. Os empregos gerados pela Copa, especialmente no sector da construção, os trabalhos são caracterizados por ruims condições de trabalho, baixos salários e alta instabilidade. Não se esqueça de outros tipos de” trabalho” que o evento cria como prostituição sexual infantil, em muitos casos, e os crimes relacionados com a venda de drogas. Não se engane, se alguém vai fazer uma grana são eles, aqueles que estão supostamente na cadeia temporariamente  (durante a Copa). Os benefícios não são para o país, mas para a FIFA e o Brasil vai acabar com uma montanha de dívidas que afetará orçamentos sociais. No final, serão as 50 milhões de pessoas pobres no Brasil que vão pagar a Copa do Mundo.

Para garantir todo o clima aparente de alegria, tanto a segurança publica exercida pelo governo brasileiro como a privada oferecida pela Fifa vão agir livremente. Em um país onde o organismo de segurança é herdeiro de um sistema ditatorial, a lei impõe mais por interesses específicos do que por interesse geral.

Quanto às manifestações, há um amplo consenso para colocar o início da onda de protestos pelo aumento no valor do transporte; mas isso representa a ponta visível do iceberg, que esconde o drama da mobilidade urbana. O aumento da taxa representa as desumanas horas de trabalho, condições de habitação, saúde, educação, segurança e acesso à justiças desiguais. Assim, torna-se algo que parece estrutural: a desigualdade. Tendo este cenario entenda-se porque todos os brasileiros não querem a  Copa do Mundo,ja que se plantea em que escala de prioridades é a mesma em comparação com os problemas diários.

Justamente protesta-se contra o governo socialista, que coopta entidades, movimentos sociais internos, que despreza a democracia e desencoraja a participação. Essa critica ao governo atual é mais um negócio, investindo na compra de votos. Se protesta  para impedir a existencia de dois Brasis, um rico e um pobre, um que pode recorrer aos serviços privados e outro que tem de usar os públicos, um que mora em apartamento de luxo e outro em favelas. Sim, protesta-se contra uma forma de política, herdeira do colonialismo. E, como todo mundo já sabe que a Copa é um retrocesso para o progresso democrático que as pessoas pedem. Mas as instituições arcaicas não são capazes de responder às demandas dos cidadãos.

Mas todas essas opiniões têm existido sempre na mente do povo brasileiro. Porque até recentemente quase não se fala do assunto? Os protestos  começaram a ser de fato visíveis e essa visibilidade tem mais fins politicos do que sociais. Qual a melhor estratégia para os partidos de oposição criticar o atual governo? Em um país onde os meios de comunicação estão nas mãos de 12 famílias que por sua vez estão relacionados com a oposição a campanha é fácil. O partido de oposição assumiu o discurso de protesto, conquistou a agitação social e tem sido capaz de usar a sua vantagem. Mas além da critica o discurso é vazio, sem consistência, sem apresentar uma agenda política coerente.

É um país que clama mudanças para deixar de ser o país que vive de apariencias para sobreviver, porque afinal de contas ele falha por aquilo que mostra. Agora só precisamos que aqueles gritos sejam ouvidos e não pelas elites que monopolizam discursos populares  para  impor a sua ditadura econômica. Quer-se acabar com a reprodução de uma estrutura social e política herdada do colonialismo, se quer acabar com esse Brasil flagrantemente injusto, desigual, desorganizado, corrupto.

Infelizmente, a Copa começou e a maioria dos brasileiros vai ver o jogo em casa ou no barzinho que ja no final o futebol pertence ao povo. Para os milhares de brasileiros que estão se perguntando para que serviram os protestos, Zola encerrou seu ditado no livro Germinal”: Os homens empurraram um exército negro, vingador, que lentamente germinando nos sulcos, aumentando a cultura da era futura, cuja germinação terra em breve explodir.”

Andreea Tudorache

Estudiante del Doble Grado de Sociología y Ciencias Políticas y de la Administración Pública en la Universidad de Valencia. Actualmente estoy realizando una estancia de Programa Internacional en la Universidade Metodista de São Paulo,  Brasil.

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