El No del estudiantado

Habemus Pacto. Como sabemos, hace dos días hubo una noticia realmente importante después de tanta jugada de póker, de mirar las cartas del adversario e intentar anticiparse a sus movimientos. Se firmó el acuerdo de investidura y de gobierno entre PSOE y Ciudadanos. Hasta ahora, desde el 20D, nadie vislumbraba las intenciones de cada partido. Por fin, aunque con algunas pistas recientemente, lo tenemos delante de nuestros ojos.

Tras unas negociaciones a cuatro –PSOE, Podemos, IU y Compromís- que avanzaban en la dirección de un pacto de izquierdas, el Partido Socialista ha decidido dar un giro de 360º para continuar mirando a su derecha. Este pacto, y la publicación del documento del acuerdo destapaban las vergüenzas de las primeras cinco propuestas (reformas exprés de la Carta Magna) que se anunciaron. Recordemos: la supresión de los aforamientos, la reducción a 250.000 firmas para facilitar una ILP –pero no se hablaba de eliminar la posibilidad que tiene el Ejecutivo de desvirtuar la propia Iniciativa-, la despolitización de la justicia, supresión de las diputaciones y la limitación de mandato a ocho años. Nos hallábamos conscientes de la necesidad del apoyo del PP por la amplia mayoría requerida para reformar la Constitución, aunque desconcertados porque este principio de acuerdo parecía sacado por Albert Rivera del ‘todo a 1€’; bueno, bonito y barato. Pero lo barato sale caro.

Así pues, como vimos el miércoles, este pacto escondía otros aspectos. En resumen, la no derogación de la reforma laboral, de la ley mordaza, la no eliminación del copago sanitario, el complemento salarial –o la limosna para los de abajo y la ayuda al empresario que paga un bajo salario-, la continuación de los desahucios o la esperpéntica subida del 1% del Salario mínimo interprofesional, etc, etc. Partido Socialista y Ciudadanos se lo han jugado todo, han tirado un ‘all in’ a la abstención del PP. Parece que el viaje de Pedro Sánchez a Portugal a principios de Enero fue por turismo.

Lo que me interesa destacar aquí es que, en el documento que hemos comentado, tampoco se hace mención a la derogación de la LOMCE. Respecto al decreto ley que impone el llamado 3+2 ni hablamos, como en el texto del acuerdo.

El 3+2 implica que los grados pasarían de cuatro a tres años y de tener que realizar un máster –o posgrado-, los y las estudiantes deberemos hacer dos. El objetivo de este modelo es claro: limitar el acceso de las clases populares a los estudios superiores, a la vez de la creación de una frontera entre aquellas personas que consigan pagarse los dos años de máster y aquellas que no se puedan permitir durante dos años una matrícula de, mínimo, 2.500€. Por no hablar de otras personas que, por la bajada del número de becas, y con un nivel bajo de renta se verán empujadas a continuar su formación por otras vías que no sean la universitaria. Estas reformas educativas suponen, por tanto, la precarización y elitización de un derecho como es el de la educación.

Los y las estudiantes esperamos la formación de un gobierno que esté a la altura y dispuesto a revertir las políticas que tanto daño han causado durante estos últimos años a la educación pública, puesta al beneficio del sector privado y de los intereses de las grandes multinacionales y en contra de toda la comunidad educativa.

Ante estos ataques, saldremos el próximo 3 de Marzo convocando una huelga a exigir lo que es nuestro: una educación pública, gratuita y de calidad. Este mismo día, mientras se produce la votación de investidura de Pedro Sánchez, votaremos No en la calle a la continuación de las reformas del PP y del Plan Bolonia –aprobado en los últimos años de Zapatero-. Un pacto que no contempla la derogación del 3+2 ni de la LOMCE cuenta, así pues, con la oposición de todo el estudiantado.

Foto principal: PSOE (Flickr)

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