2013: Mucho que aprender

El 2013 ha sido un año bastante duro para las miles y miles de familias sobre las que ha recaído el peso de la crisis. Fue justamente esta mala situación, esta falta de luz al final del túnel, la que nos llevó a iniciar este proyecto. Ambos nos habíamos planteado en distintas ocasiones iniciar algo similar, pero no fue hasta que lo hablamos y vimos las enormes similitudes con las que contábamos, cuando decidimos ponernos manos a la obra, consensuar ideas y empezar a trabajar. Para nosotros el científico social no puede limitarse a la mera observación de la sociedad que lo rodea, sino que este personaje ha de tomar partido, como conocedor, y luchar por la mejora de nuestras sociedades. De ahí que hablemos muchas veces de “critica con perspectiva de cambio” y que acompañemos nuestros discursos de una dialéctica de combate plagada de bombas incendiarias.

Para finalizar el año nos hemos planteado hacer un breve repaso de los que han sido, a nuestro criterio, los puntos más álgidos y calientes del panorama político nacional en 2013. Intentaremos dar pequeñas pinceladas sobre estos temas y elaborar una especie de conclusión que cierre este intenso año político.

Caso Bárcenas. Si algún tema ha conseguido poner nerviosos a nuestros gobernantes y calentar los ánimos de la ciudadanía ha sido este ESCÁNDALO. Por desgracia, los “opinólogos” a los que estamos acostumbrados a ver en las televisiones, no han sabido en muchas ocasiones ponerle mayúsculas al asunto y denunciar algo que ensucia y apesta cada rincón del sacrosanto templo en Génova, y que llega incluso a las barbas del presidente del gobierno. Es inexplicable que el partido que sostiene al gobierno actúe de la forma tan bochornosa en un hecho de corrupción tan grave como el que tratamos. Máxime cuando la semana pasada se produjo el registro de la sede durante 14 largas horas por la nula colaboración del PP con el juez Ruz, al que no le habían entregado documentos que solicitó este pasado verano. Pero pese a todo esto, la táctica sigue siendo la misma, aguantar y esperar a que amaine la tormenta. Es en este punto en el que los ciudadanos y los medios serios, debemos exigir esa honestidad que brilla por su ausencia en estos momentos en el nido de las gaviotas.

Caso ERE de Andalucía. No menos importante que el punto anterior, también ha sonado alto en la mayoría de programas, y ha ocupado las portadas de casi todos los periódicos estatales. Este caso cuenta con el agravante de que son justamente los “representantes de los trabajadores” los que se han lucrado, engañando y utilizado a una clase obrera desorientada y sin líderes.  En el momento socio-laboral más importante de las últimas décadas en el cual no existe parangón en la MUTILACIÓN de derechos adquiridos, en que el sindicalismo debería estar más vivo que nunca, éste no puede permitirse tener la más mínima brecha que permita que el neoliberalismo desregulador galopante y la más rancia sociedad aproveche, mediante un argumentario sofista para deslegitimar la ÚNICA herramienta de defensa de los derechos laborales, como vimos en la huelga de limpieza en Madrid.

Mención especial también merece el PSOE andaluz en este caso, cuyo secretario general y presidente del segundo partido estatal tuvo que dimitir bajo la amenaza de la imputación en busca del calor ‘aforado’ del Senado.

LOMCE. Uno de los temas que sin duda más nos ha preocupado, evidentemente derivado de nuestra situación de estudiantes, es la más que conocida Ley Wert. A grandes rasgos, ¿qué ha supuesto esta “reforma”? A nuestro entender esta “nueva” ley significa la vuelta (aunque nunca se había ido) de la Iglesia Católica a las aulas, el aumento de la desigualdad de oportunidades por el ‘tasazo’ y el aumento de los requisitos para conseguir beca. Además confirma el autoritarismo y el patrimonialismo con que se concibe la GESTIÓN del Estado y, en concreto, de este pilar fundamental para el presente y el futuro que supone la educación. En lugar de consensuar en positivo el que debería ser el motor de despegue del país, ha sido consensuado pero en negativo. Todos contra la Lomce. Es para hacérselo mirar.

Ley de Seguridad Ciudadana. También conocida por sus detractores como “Ley mordaza” o “Ley anti 15-M” ha supuesto un retroceso importante en lo que a calidad democrática se refiere. Como ya dejamos entre ver en http://ow.ly/s630J estamos ante una Ley elaborada con escuadra y cartabón, en la que se ha realizando un análisis previo de las nuevas modalidades de protesta, bajo el único objetivo de reprimirlas de forma tajante.  El gobierno quiere dejar en casa, callar, encerrar o inflar a multas, las voces críticas que van echándose (cada vez con más fuerza) a la calle.

Reforma de la Ley del Aborto. La más actual y de las más bochornosas también. Ley elaborada a imagen y semejanza del nacional-catolicismo. Con la clara intención de saciar los agradecidos estómagos que visten de sotana y, fuertemente se golpean el pecho. Ley que no cuenta ni con el apoyo de la mayoría de su cuerpo social y dirigente. A nuestro entender, supone la traducción de las creencias en leyes. Puesto que las creencias son libres, las IMPONEN desde el BOE. Esta aberración pretende criminalizar y desplazar al ostracismo a aquellas mujeres que, por cualquier tipo de circunstancia vital, decide no ser madre en ese momento. Para concluir el asunto, lo más paradójico es que quieren vestir de legitimidad la medida, aduciendo que “iba en nuestro programa electoral”. En castizo podríamos decir, ‘Para mear y no echar gota’.

Comunidad Valenciana. En nuestra tierra los escándalos están a la orden del día. Que el grupo parlamentario popular tenga imputados como para formar partido propio en Les Corts, que dos de los tres alcaldes de las capitales de provincia también lo estén y, sobre Rita Barberá se cierna la sombra de imputación por dos veces, que el presidente electo tuviese que dimitir por su imputación y posterior absolución en ‘Gürtel’, parecían casos menores para los electores valencianos. Pero, el no elegido presidente Fabra, parece haberse pasado de frenada con el cierre de RTVV. La mayor parte de la sociedad salió en tropel a la calle para protestar ante el enésimo ataque y desprecio a la cultura propia. Este asunto ya fue abordado por nosotros http://goo.gl/yY8iXh, y lo seguiremos de cerca en el año que vamos a comenzar.

La pugna entre el caso Bárcenas y los EREs en Andalucía nos ha demostrado algo muy grave, y es la inexistencia de proyectos reales y de diferencias palpables entre gobierno y oposición. Estos meses nos hemos cansado de ver como los socialistas y los populares se “echaban mierda” los unos a los otros, sin detenerse a realizar un análisis riguroso de lo que en sus partidos estaba ocurriendo. Mientras estas viejas siglas van perdiendo el apoyo de un ciudadano cada vez mas “asqueado” con todo esto, ellos como si fueran niños, se pasan la patata caliente, y transforman el juego parlamentario en un contenedor, que solo se mueve a base de querellas. El más que conocido checks and balances de la doctrina anglosajona se sustituye por una actuación casi unidireccional y autónoma de unos políticos que por iniciativa propia o por consejo de sus agentes o del mismo partido, acuden a los tribunales para demostrarnos no sé muy bien qué. Las nuevas iniciativas y propuestas brillan por su ausencia. No es de extrañar que la gente que en este nuevo contexto se va politizando, os meta en el mismo saco.

Por otro lado, y esto va más bien dirigido al gobierno, estamos acudiendo en estos 25 meses a una doble estrategia, que tendría por una parte una justificación puramente “austera”, y por otro lado, una justificación evidentemente ideológica. El ya anticuado pulso entre la ética y la política, se ha visto sustituido por uno nuevo, entre el economicismo y lo político, entre economía y política. El gobierno disfraza este economicismo de austeridad, de necesidad, pero a lo que evidentemente estamos acudiendo es a una clara estrategia de desmantelamiento de lo poco de social que se había conseguido en este “Estado del medioestar”. Vicenç Navarro, en “Subdesarrollo social de España: Causas y consecuencias”, nos mostraba antes de la crisis las enormes debilidades en materia social con las que contaba nuestra país. Ahora parece que la izquierda solo se limite a alzar el estandarte de un Estado que no solo tendríamos que mantener, sino incluso mejorar. Lo que ocurre es que la única razón por la que estos partidos liberales (véase CiU,PNV o PP) están institucionalizados, es que la batalla se juega en el terreno político. Quitarle peso al Estado, conceder la titularidad de empresas públicas a organismos privados, privatizar, es algo muy ideológico. Sus políticas buscan algo nuevo y ese es el mayor problema.

Pese a todo este caos que retratamos, bien es cierto que tenemos constancia de que se acerca la luz desde el final del túnel, en concreto la tenemos un 2,4% más cerca.

Por Luis Garrido y Raúl Soriano

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